


A pesar de eso, José Antonio, Luis y yo decidimos salir a dar una vuelta, hartos ya de no poder movernos de casa debido a la persistente lluvia. Julio no pudo venir por no recibir el aviso de la repentina salida a tiempo, pero no se perdió nada; mucho frío, mucho viento y pocos pájaros. Visitamos el embalse de Cazalegas y después nos fuimos a Castrejón, donde nos comimos un bocata con sol, pero con un viento helado que nos hacía desear volver al coche. Resultados pobres de la salida; salvo estas pocas fotos, nada especial que resaltar, salvo la observación de un avetorillo que, en un rápido vuelo, pasó de una parte del carrizal a otro. Visto y no visto.
Hola Luis, No sé si te acordarás de mi... acabo de encontrar tu estupendo bolg con unas fotos como nos tienes acostumbrados, le seguiré a menudo, ahora que acabo de entrar en este mundillo del blog.
ResponderEliminarSaludos.