viernes, 25 de mayo de 2012

Otro pájaro de colores: El Abejaruco

No contento con el derroche de color que me traje a casa con la carraca, he tenido oportunidad de fotografiar a otro pájaro que siempre alegra la primavera a los fotógrafos. En este caso, por gentileza de mi amigo Mario. Siempre digo que el martín pescador, el abejaruco y la carraca, son pájaros que los fotógrafos nunca se cansan de inmortalizar.
El desafío, en este caso, consiste en conseguir fotografías "distintas" a las de años anteriores: nuevas posturas, algo de acción, luces variadas, etc.
Quizá no haya conseguido esas tres cosas, pero sí quedé más que satisfecho de la sesión y quiero compartirla con vosotros:

ABEJARUCOS





ENTRE COL Y COL, LECHUGA:

Mientras los abejarucos vuelven con más presas, hay que entretenerse; una amapola, un alcaudón real y un estornino negro, sirven perfectamente...




Vuelven los abejarucos y, en este caso, alguno con luz de tarde:




domingo, 20 de mayo de 2012

PRIMILLAS Y CARRACAS

Hace un mes tenía previsto ir a La Serena para fotografiar sisón, carraca y primilla. Dado lo atrasada que va la primavera la carraca aún no había llegado; sí pude hacer fotos a los sisones y a los primillas, pero en un lugar distinto en que que estaba previsto.
Cuando ya se las daba por ausente, las carracas aparecieron. Como tenía muchas ganas de fotografiar a estos pájaros, hablé con Manolo Calderón, volví a Castuera y me traje unas bonitas fotos de la especie; pude, también, hacer algunas fotos más de primillas. Aquí están los resultados:

* Una hembra arreglandose las plumas de la cola, desplegada en forma de abanico


* Un macho adulto con el plumaje mojada por un chaparrón


* Macho joven con plumaje aún entremudado


* Cópula sobre la alambrada


* La bella de los colores turquesa

Primillas y carracas utilizan los mismos lugares para nidificar, en este caso un primillar artificial, especialmente dedicado a eso. Las carracas mantienen constantes peleas con los primillas hasta que cada uno se asienta en su hueco.

Como ocurre con muchos otros pájaros el nombre vulgar es una onomatopeya del aspero "craaaacccaaaa, craaaaccaaaa..." que estas aves lanzan al aire con un volumen y una potencia inusitados.



* Mostrando su obispillo de precioso color morado



* Llegando al posadero


* La pareja en el mismo posadero

miércoles, 16 de mayo de 2012

¡No se puede estar a todo!

Todo amante de la naturaleza sabe que la primaver es una época febril en la que, sobre todos las aves, se afanan en buscar lugares apropiados para sus nidos, realizar paradas nupciales y cópulas, etc. Ni que decir tiene que en estos días lucen sus más brillantes colores y se ofrecen a los objetivos y a las cámaras que están detrás, en posturas y situaciones que no pueden captarse en otros meses.
De ahí que los observadores y los fotógrafos andemos locos de un lado para otro: "Que ya están los primillas por aquín..." "Que ya han llegado las carracas..." "El roquero solitario está que se sale..." En fin, que cuando llegas a casa y tienes que comenzar a borrar fotos, te quedan pocas ganas de liarte con tu blog.
Y el pobre languidece manteniendo las entradas de hace un mes; el que accede a él se aburre de ver siempre las mismas fotos, etc., etc., etc.

No voy a reseñar una por una las oportunidades que he tenido (como suelo hacer en condiciones normales) porque han sido muchas en muy breve espacio de tiempo. Me limitaré a subir un par de fotos de las mejores que he podido tomar de cada una de las especies fotografiadas.

* Por tierras extremeñas, desde el hide de las carroñeras de GREENEXTREMADURA, un día de lluvia que añadió platicidad a las fotos:



* En las cercanías de Madrid:



* Por tierras de Ciudad Real en buenísima compañía:



*Cerca de mi pueblo natal (Villanueva de la Serena), de la experta mano de Manolo Calderón:






* De nuevo por los alrededores de Madrid. (Me encanta el "ambiente" de esta foto, aunque el torcecuellos se colocó lejillos):


* Desde el hide del elanio 2012 de Greenextremadura, una tarde aún tormentosa, con el cielo plomizo, aunque, a última hora, un rayo de sol poniente dio color al elanio:



* En tierras toledanas:


* Y por fin, de nuevo en Ciudad Real:



No he terminado de colgar esta entrada y ya tengo los dientes largos con una super-fotogénica-especie. Ya la veréis, si tengo suerte. Saludos.

miércoles, 18 de abril de 2012

MISCELANEA

Llevo bastante tiempo sin actualizar el blog con nuevas fotos, así que quiero ponerme al día pasando revista a las últimas cosas que he hecho. Vamos por partes y lugares geográficos:

En la provincia de Madrid, cerca del Pantano de San Juan pude fotografiar a dos clásicas especies forestales: el trepador azul y el agateador:



En la provincia de Ciudad Real, en cambio, me enfrénte a las rupículas y a las acuáticas. Collalba rubia (precioso pájaro del que no tenía fotos), escribano montesino y, por la tarde, en una laguna, las peleonas cigüeñuelas y los zampullines chicos:





De nuevo en Madrid, en un ambiente muy bonito con rocas llenas de musgos y líquenes me encontré otra vez con el escribano montesino:



Mi paso por Palencia, camino de Sel de la Carrera, en Cantabria, donde paso habitualmente la Semana Santa con la familia supuso la observación de los pájaros moscones de La Nava, y de los cernícalos y el mochuelo en los palomares circundantes:




Aunque estoy acostumbrado al mal tiempo en Cantabria, este año superó todo lo predecible: lluvia, viento, frío (nieve en el viaje), etc. Así que poco pude hacer. Intentaba encontrar al camachuelo y, aunque observé a la pareja entre la hiedra de un viejo roble, en ningún momento se pusieron a tiro. Me entretuve con varias currucas capirotadas, que estarían de paso, y que, pese a la lluvía se acercaban a comer las bayas de la hiedra del jardín. Así que, desde el mismo porche, pude hacer algunas tomas. Esto, junto a un carbonero despistado, y un reyezuelo listado que (visto y no visto),  fue todo mi botín.






Mi visita al hide de Las Pozas de GREENEXTREMADURA, después de S.S. me hizo apreciar una avifauna un poco distinta: un precioso macho de escribano soteño, unos descarados arrendajos con los que hubo que emplear el bisturí óptico, pues estaban muy cerca para el 500 fijo, y, sobre todo, unas hermosas perdices que nos dieron un recital de posturas y de canto.





Y por último, de nuevo en Madrid, fui una mañana a contemplar a mis queridos moscones y, aunque no pensaba hacer fotos, algo me traje...



Espero que esta entrada sirva para matar el gusanillo durante unos días. Saludos.