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miércoles, 25 de julio de 2012

El calor y la sed

Voy a utilizar estos conceptos como hilo condutor de esta entrada: Calor y Sed. Estamos en verano y, aunque resulte una obviedad, en verano hace calor. Pero no es lo mismo el calor de un verano que sigue a una primavera fresca y húmeda, que ha dejado las montañas con nieve, los ríos con agua y los campos hidratados, que un verano como el que estamos sufriendo, que sucede a una primavera seca y calurosa que ha dejado todo agostado.

Los "bichos" tienen que beber y para ello, en algunas zonas, deben desplazarse muchos kilómetros a la redonda. En este asunto tienen ventaja los pájaros ya que pueden volar y, aunque no todos, los grandes planeadores que aprovechan las corrientes térmicas, son capaces de salvar distancias enormes en poco minutos, en busca siempre de ese río que aún tiene pozas con agua, de esos charcos que se formaron tras una tormenta veraniega, o de esos pilones artificiales, construidos por el hombre, para que abreven sus "animales domésticos".

Esa necesidad de encontrar agua nos sirve a los amantes de la naturaleza, ya seamos simples observadores o nos dediquemos a la fotografía, para localizar determinadas especies que, en condiciones normales, serían mucho más difíciles de encontrar.

Os dejo una serie de fotos obtenidas en los últimos 15 días que relacionan a las aves con el agua. ¡El agua...! ese bien tan necesario para la vida que tenemos que aprender a manejar y a economizar si queremos seguir viviendo en este planeta.

Bebedores de "Las Pozas", el hide de Greenextremadura.





Bebedores la Sierra de Madrid





Bebedores (y bañistas) de las Lagunas de la Mancha









Y, relacionado con el agua, con la sequía y con el calor, me voy a permitir una reflexión: ¡No entiendo como pueden existir "hombres" que deliberadamente prendan fuego al monte! Me gustaría entender sus motivos, introducirme en sus mentes, aunque, seguro que nada podría justificarlo. ¡Qué pena ver que con la llegada de cada verano perdemos partes importantes de nuestra naturaleza que, al fin y al cabo, es vida! ¿Es una sangría que nunca vamos a lograr parar...?