miércoles, 20 de julio de 2011

¡Va de culebras!

Una sesión más en "el hide de Las Pozas" ha supuesto que me interese por la culebras. Siempre había tocado el tema de pasada; con saber distinguir una víbora, por aquelle de si te la encontrabas en el campo, tenía bastante.
Pero esa sesión a la que me refiero me dio la oportunidad de ver actuar a unas culebras que viven en la charca del hide. Pude comprobar su paciencia, su determinación por conseguir su alimento, y, sí, de alguna manera, su belleza.



Necesito vuestra ayuda para la identificación correcta de esos dos ejemplares que aparecen en la foto y que, por más que he buscado en blog´s y guías de reptiles "on line" no acabo de ubicar exactamente.
Creo que son "natrix" pero las veo muy disintas...

Me llamó la atención el hecho de que parecían utilizar su lengua, metiendola en el agua, como cebo para que las ganbusias y los percasol que hay en el estanque se pusieran a tiro.

  
Otra más grande y de color más castaño permaneció muy escondida debajo de un tronco, encima de una piedra... sin embargo, en un momento dado, al mirar hacia ella me di cuenta de que se estaba tragando un pececillo que parece ser un percasol.

Un par de detalles más que me llamaron la atención en la jornada: a veces se nos olvida que también los animales sufren deformaciones y enfermedades que les hacen la vida mucho más dura que las individuos totalmente sanos.
Os dejo un par de ejemplos. Las fotos están recortadas para que podamos centrarnos en los detalles y verlos con más claridad. La primera es una garcilla bueyera que tiene la parte inferior del pico roto o malformado. La segunda es la cabeza de una urraca que presentaba un desastroso aspecto: desplumada en muchas partes donde podía verse la piel y con esas excrecencias en la mejilla, detrás del ojo, que no sé si son garrapatas o algún tipo de ácaros. ¿Nos imaginamos lo que será no poder acudir a ningún "médico" que alivie su sufrimiento?



Y por último os presento una escena bucólica donde las haya y que siempre he querido fotografiar: la clásica garcilla bueyera encima de una oveja. En este caso, además del documento (no es que sea nada del otro mundo porque hay muchas y muy buenas fotos de este tipo), me encanta la luz y el colorido de última hora de una tarde de julio. Espero que también os guste a vosotros.



miércoles, 13 de julio de 2011

LAGUNAS DE LA MANCHA

Hacía tiempo que no me pasaba por las lagunas de La Mancha y el otro día tuve una jornada fotográfica allí, acompañando a un buen amigo. Lo que esperábamos (gangas y ortegas; y, hasta algún alcaraván como nos entró el año pasado) no llegó. Hay mucha agua en la laguna y, aunque las oíamos, no veíamos dónde se tiraban a beber.






 Pero los flamencos se portaron y también las cigüeñuelas, y con ellos "matamos el gusanillo".

sábado, 2 de julio de 2011

El hide de "Las Pozas"

Por fin está funcionando el hide de "Las Pozas". En unos antiguos estanques redondos, de unos diez metros de diámetro, que llevaban años vacíos, hemos hecho una especie de estanque, volviendo a llenarlo de agua. Alrededor del estanque se han colocado posaderos de distinta altura y grosor para que puedan ser tomados por distintas especies de aves, en función de su tamaño.
En su interior se han colocado "islas artificiales" formadas generalmente por piedra pizarrosa del entorno, y, en medio de las islas, también se han colocado posaderos para que los pájaros se detengan en ellos antes de comenzar a beber.
El lugar donde está instalado es una preciosidad; lejos de cualquier presencia humana, apartado de ruídos y trasiegos, y rodeado por monte menditerráneo en perfecto estado de conservación, lo que asegura una variedad de avifauna muy importante. Desde alguno de sus ángulos de vista pueden apreciarse los cortados de piedra donde anidan los buitres, las águila perdiceras y reales y los alimoches. Relativamente cerca, otras rapaces arbóreas del monte mediterráneo hacen también sus nidos en alcornoques y encinas.



Está constuido con material sándwich resistente al paso del tiempo y perfectamente integrado en el entorno. Cuenta en su frontal con dos grandes cristales de espejo; uno llega hasta el fondo del estanque (unos 50 cmts.) lo que permite observar, desde dentro, la fauna acuática que en él habita (ganbusias, cangrejos, insectos, caracoles, culegra de collar y culebra de agua, galápagos, etc.); el otro cristal, a modo de ventana, tiene la altura y la anchura suficiente para que dos personas puedan disparar fotos desde el interior, cómodamente instaladas en sus sillas. Los animales que se acercan al estanque, includos los mamíferos, no pueden observar ningún movimiento (ni de los objetivosfoto gráficos, ni de las personas que se encuentran en su interior) por lo que despliegan un comportamiento de lo más natural cuando beben, se alimentan, o se bañan.

Como todo comedero/bebedero los pájaros tardarán aún un tiempo (muy variable, por otra parte) en frecuentarlo asiduamente y sin temor alguno, pero pronto se acostumbrarán a esa nueva construcción que han encontrado en su entorno. De momento, no se ha terminado la construcción y ya hemos podido fotografiar algunas interesantes especies. Os dejo una muestra de ellas:







Esperamos que nuevas especies vayan incorporandose a los clientes habituales de esta charca. En el verano irán, sobre todo, buscando agua y sitio donde bañarse; en el invierno, acudirán en busca de la alimentación suplementaria que se les aportará de forma continuada y periódica.

Madrid, 2 de julio de 2011

martes, 21 de junio de 2011

De nuevo en las carroñas y en el elanio.

Dice mi amigo Juanjo que tengo vicio... ¡Cualquiera no lo tiene cuando hay posibilidad de pasar la mañana en el hide de las carroñas viendo cómo se desenvuelve la vida en la dehesa y en la charca, a la espera de que bajen los buitres, y la tarde (con un poco de más calor, es verdad) en el hide del elanio contemplando cómo el macho aporta presas y se las entrega a la hembra en su posadero habitual!
Os dejo unas fotos de la sesión,  a ver qué os parecen.

La mañana se nos hizo un poco pesada. Había poca "chicha" y a primera hora los milanos casi terminan con ella llevándose trozos sueltos en pleno vuelo. La garza apareció muy lejos pero ni rastro de las cigueñas ni de otras especies. Un quejumbroso milano negro nos tenía taladrados los tímpanos con sus piídos; el calor aumentaba y por allí "no aparecía nadie". Comimos el acostumbrado bocata sobre las 14 horas; dimos una ligera cabezada, y a las 15,27, llegó, como una exhalación, un buitre leonado y se dirigió directamente a la comida. Inmediatamente detrás llegaron diez o doce más de su especie, un buitre negro y dos alimoches uno inmaduro y otro adulto. La sesión estaba salvada.

Sólo nos quedaba esperar a las 17,30, hora convenida en que vendrían a recogernos para llevaros al hide del elanio (después de estirar la piernas y refrescarnos un poco).


 Y por la tarde, el de los ojos granates llegó a su posadero sin hacerse de rogar. Verle a través del visor de la cámara es una experiencia que todo amante de la la naturaleza deberían poder disfrutar. Desde las 19,15 hasta las 21,30, pudimos disfrutar de dos o tres entradas del macho y de otras tantas de la hembra.





Las dos últimas fotos no tienen la misma calidad que las otras ya que están tomadas en un ángulo muy sesgado, a través del cristal-espía del hide, y, en estas condiciones se pierde un poco de nitidez. Además, como puede apreciarse, tanto el elanio atacado por el cernícalo, como el que lleva la rama en el pico, estaban un poco lejos. Pero me gusta enseñarlas porque son parte de la vida cuotidiana de esta pequeña pero bella rapaz.

Saludos a todos, amigos.






domingo, 12 de junio de 2011

De Lérida a Gredos

Ése ha sido mi último viaje. El día 9 se celebraba en Montgai (Lérida) la "Segunda Jornada de turismo de fauna y desarrollo rural", a las que fuimos gentilmente invitados como Greenextremadura por nuestros colegas de Photologistics.
La verdad es que la jornada estuvo muy entretenida con ponencia de contenido profundo y bien documentado presentadas por empresas, instituciones públicas, organizaciones sin ánimo de lucro, etc.
De allí se sacó una conclusión clara: el turismo de fauna, que comprende tanto el turismo ornitológico como el turismo de fotografía de la naturaleza, tiene cada vez más pujanza tanto en nuestro país, como en el extranjero. Eso nos permite asegurar que en los próximos años el medio rural se beneficiará de este tipo de actividad turística; una actividad turística completamente compatible con el medio ambiente y que se considera un recurso plenamente sostenible.

Durante unas horas, por la tarde, tuve oportunidad de utilizar uno de los hides de nuestro colegas catalanes en un bebedero, donde me divertí mucho aunque sólo entraron tres especies: gorrión molinero, cogujada y triguero. Esperaba con ansia la invitación para el día siguiente donde estaba previsto que fotografiase aguilicho cenizo, pero una fuerte tormenta dio al traste con nuestro planes.




Sin tiempo para asimilar el viaje, mi amigo Luis me llama para decirme "que mañana por la mañana temprano salimos para Gredos, a ver si vemos al pechiazul". A pesar de que, en principio, no me apetecía mucho la idea, a las 8,30 de la mañana del sábado día 11 estábamos en la plataforma, con los equipos montados y dispuestos a subir la Trocha Real. Subida fuerte (que cada año que pasa se hace más dura) pero luego se disfruta el aire y del paisaje que estaba precioso, con todo el piornal en flor.

Un descanso breve y a empear a buscar con los prismáticos cosas interesantes... y así fueron apareciendo, por este orden, un escribano montesino, un escribano hortelado, el pechiazul (aunque ya lo dábamos por perdido porque no habíamos visto ninguno) y, de forma sorprendente, cuando estábamos comiendo el bocadillo, un roquero rojo que se nos puso muy cerca.





Y nada, una vez más, el esfuerzo, creo, mereció la pena.

martes, 7 de junio de 2011

Por tierras palentinas

La laguna de La Nava, en Palencia, no es gran cosa en esta época, comparada con lo que es en invierno cuando miles de ánsares se distribuyen por sus alrededores... pero siempre tiene algo que ofrecer al ornitólogo. Yo pude disfrutar, durante un buen rato, de espectaculares pasadas y persecuciones entre tres cucos. Lo peor fue que nunca se pusieron a tiro.
Tuve que "matar el tiempo" con unas lavanderas boyeras, con un par de buitrones, y con unos atareados pájaros moscones que aún están haciendo sus nidos. Mucho, o poco, según se mire; pero me hicieron pasar unos buenos ratos que es de lo que se trata.