martes, 25 de mayo de 2010

Subiendo la Trocha Real






El lunes 4 de mayo recibí una llamada de mi amigo Ricardo para ver si el martes, día 5, podía acompañarle a Gredos. Quería conseguir fotos del pechiazul. Nos acompañó Jesús y los tres juntos, salimos temprano de Madrid. No obstante, cuando llegamos a la plataforma, nos dimos cuenta de que debíamos haber madrugado más porque la luz, en un par de horas, comenzaría a estar muy dura. Ya lo sabemos para la próxima. Muy poca gente ya que era una ventaja el que fuera día laborable y un tiempo excelente; a mediodía, incluso, hizo calor. Mientras comenzábamos la caminata pudimos contemplar multitud de pájaros: collaba gris, una hembra de roquero rojo, escribano montesino, escribano hortelado, acentor común, labanderas boyeras, etc.
Sí encontramos al pechiazul, pero no se dejó aproximar demasiado. No obstante dimos el día por bien cumplido ya que el montesino y el acentor, por el contrario, se mostraron más asequible.
Creemos que hemos subido demasiado pronto; quizá subamos de nuevo dentro de unos diez días.

lunes, 10 de mayo de 2010

Con los amigo catalanes, por La Mancha






Carles Ginés y Joan Boixareu han venido a pasar unos días a la zona de la Mancha. Aprovechando que querían asistir a un congreso de digiscoping, piensan disfrutar de una semana haciendo fotos por toda la zona. Con el agua caída hace unos meses todas las lagunas están a tope; lo que, desgraciadamente, no es bueno para los fotógrafos debido a la dispersión de los bichos y a la lejanía que mantienen de las orillas.
No obstante, y aunque el día no estuvo muy allá, visitamos varias zonas donde pudimos hacer fotos a flamencos, garzas, fumareles, zampullines, cigueñuelas, avocetas, andarríos, primillas, etc.
Quizá las fotos no hayan sido gran cosa, pero la compañía y el intercambio de comentarios y experiencias fue muy enriquecedor. A ver si tienen suerte y los días que les quedan por la zona son de buen tiempo y con buenos resultados.

lunes, 3 de mayo de 2010

Estreno oficial de "la Jaima"






El sábado 24 de abril de 2010 estrenamos, por fin, "la jaima" que habíamos contruido en Candeleda en la finca de José Luis y de Jesús. ¡Ya podían ser todos los hides así...! Te puedes poner de pie, tienes sitio para dejar las cosas, hasta colgadas, ¡y hasta un pequeño desague de aguas menores! La pradera estaba llena de esas bonitas flores que se conocen como vivoreras y cuando llegaron los rabilargos, las urracas, los cuervos y las cigueñas, el contraste de los colores violetas de esas flores, con los plumajes de las aves, fue todo un espectáculo. La cara de la moneda fueron los milanos negros; sólo entraban cuando llegaron las cigueñas y se pusieron a comer. Entonces, sin posarse, les daban pasadas para quitarles, del mismo pico, los trozos de despercidios cárnicos que éstas se disponían a tragarse.

Zona avutardera





Un día de diario, acompañé a un amigo que contaba con el correspondiente permiso para hacer fotos de avutarda. El día se estaba poniendo estupendo; detrás de nosotros un grupo de machos se acercaban a la zona donde, días antes, le habían ofrecido unas espectaculares ruedas. Pero apareció un señor mayor paseando con su gorra, su cachaba y su navaja, recogiendo espárragos trigueros. Esto acabó con nuestras espectivas. Sólo un par de machos pasaron delante del puesto, con paso vivo, y sin pararse. Pero completamos el día en una vega donde pude pillar a la curruca carrasqueña.

Por los alrededores de casa




El fin de semana del 17 y 18 de abril, el siguiente a la visita a Doñana, estuvo, nuevamente, lluvioso. Ante esa situación no salimos a ningún lado; pero claro, una mañana de sábado sentado ante el ordenador se hace muy larga y, en cuanto se abrió un claro entre las nubes, cogí el equipo y me acerqué al Arroyo Butarque, unos de los parques periurbanos que rodean Madrid, cerca de Leganés. Allí me entretuve con un moscón y, cuando ya me venía, los dos ruiseñores (el bastardo y el común) se dignaron posar para mí.

martes, 13 de abril de 2010

COMPILACIÓN DE ENTRADAS ATRASADAS






Bueno, amigos, desde antes de Semana Santa no he podido (la verdad es que no he encontrado un momento de tranquilidad) subir nada. Así que hoy toca recopilar un poquito las últimas andanzas en el campo.

En Semana Santa, como ya es tradición, paso unos días en Cantabria, más concretamente en SEL DE LA CARRERA, en plan familiar. Allí, hace un par de años, tuve la suerte de pillar por esas fechas una pareja de camachuelos haciendo el nido. Desde entonces, cada vez que voy, vuelvo al lugar, pero nada... no hay manera. Así que este año me entretuve con chochines, reyezuelos listados, carboneros y herrerillos. Poca, poquísima luz entre robles y hayas que me hicieron subir el ISO hasta los 1600. Afortunadamente la D300s, aguantó bien el tirón y con un poquito de NI, las fotos quedan decentes.

De regreso a Madrid, entre Polvoranca y el río Guadarrama pude pillar dos especies muy queridas para mí: el torcecuellos (al que siempre persigo con ahinco porque me parece un pájaro increible, y el pájaro moscón, que fue una de las capturas más interesantes de mis comienzos con el digiscoping).

Por último, una rápida pero fructifera y agradable escapada a Doñana, en compañía de amigos de levante (Miguel Vilar, Miguel Martínez y Paco Gómez) y con mi inseparable amigo Suárez. Allí, mucha agua y los bichos, como era de esperar muy distribuidos por toda la marisma. Lo más interesante el primer día, la visita al Centro de Visitantes José Antonio Valverde. Toda la avifauna interesante parecía haberse dado cita allí para construir sus nidos y comenzar la cría: martinetes, moritos, garzas imperiales, garcetas comunes, garcillas cangrejera y bueyera... en fin, un buen catálogo de aves acuáticas.

Para cerrar el periplo, en un paseo por las marismas del Odiel y por el espigón Juan Carlos I, en Huelva, pudimos ver y/o fotografiar focha cornuda, espátula, chorlito gris, archibebe claro, archibebe común, alguna especie de paso como la curruca mirlona y, sobre todo, una densidad increible de alcaudones comunes.

miércoles, 17 de marzo de 2010

13 de Marzo; visita a Navalcán y al Rosarito





Con previsión de buen tiempo teníamos ganas de hacer alguna excursión por algún sitio que no fuera el parque de Polvoranca, que es nuestra salvación cuando el tiempo no está asegurado o no tenemos ganas de hacer muchos kilómetros. Decidimos acerncarnos al pantano de Navalcán. De camino llamamos a Víctor, que reside en el pueblo y a quien habíamos conocido en Día de los Humedales, en Polvoranca, interesándose por la técnica del digiscoping. A pesar de que tenía compromisos para la hora de comer nos acompañó por la mañana y nos enseñó distintos lugares desde donde podíamos acceder a la orilla del pantano.
Mucha agua, bastantes pescadores pero no muchos bichos; algún cormorán, gaviotas reidoras y sombrías, grajillas y los consabidos pajarillos que siempre salvan la mañana: herrerillos, carboneros, pinzones, tarabillas, etc.
Comimos en Candeleda y por la tarde, de vuelta hacia Madrid, paramos cerca de la presa de El Rosarito. Nos entretuvimos un poco con un grupo de lúganos que bajaban a beber a un arroyuelo y más adelante, desde una zona de playa pudimos divisar un gran masa blanca entre unos carrizos que resultó ser un cisne vulgar. A su lado una gaviota se entretenía jugando con lo que parecía ser un huevo que, dada la fecha, podría ser un infecundo de la pasada temporada; lo cogía con el pico, lo dejaba caer al agua o sobre una pequeña roca que sobresalía de ésta, y volvía a coegerlo.
Los días ya se van alargando y a las seis de la tarde todavía la luz era buena y bonita. Pero había que regresar a casa...