martes, 13 de abril de 2010

COMPILACIÓN DE ENTRADAS ATRASADAS






Bueno, amigos, desde antes de Semana Santa no he podido (la verdad es que no he encontrado un momento de tranquilidad) subir nada. Así que hoy toca recopilar un poquito las últimas andanzas en el campo.

En Semana Santa, como ya es tradición, paso unos días en Cantabria, más concretamente en SEL DE LA CARRERA, en plan familiar. Allí, hace un par de años, tuve la suerte de pillar por esas fechas una pareja de camachuelos haciendo el nido. Desde entonces, cada vez que voy, vuelvo al lugar, pero nada... no hay manera. Así que este año me entretuve con chochines, reyezuelos listados, carboneros y herrerillos. Poca, poquísima luz entre robles y hayas que me hicieron subir el ISO hasta los 1600. Afortunadamente la D300s, aguantó bien el tirón y con un poquito de NI, las fotos quedan decentes.

De regreso a Madrid, entre Polvoranca y el río Guadarrama pude pillar dos especies muy queridas para mí: el torcecuellos (al que siempre persigo con ahinco porque me parece un pájaro increible, y el pájaro moscón, que fue una de las capturas más interesantes de mis comienzos con el digiscoping).

Por último, una rápida pero fructifera y agradable escapada a Doñana, en compañía de amigos de levante (Miguel Vilar, Miguel Martínez y Paco Gómez) y con mi inseparable amigo Suárez. Allí, mucha agua y los bichos, como era de esperar muy distribuidos por toda la marisma. Lo más interesante el primer día, la visita al Centro de Visitantes José Antonio Valverde. Toda la avifauna interesante parecía haberse dado cita allí para construir sus nidos y comenzar la cría: martinetes, moritos, garzas imperiales, garcetas comunes, garcillas cangrejera y bueyera... en fin, un buen catálogo de aves acuáticas.

Para cerrar el periplo, en un paseo por las marismas del Odiel y por el espigón Juan Carlos I, en Huelva, pudimos ver y/o fotografiar focha cornuda, espátula, chorlito gris, archibebe claro, archibebe común, alguna especie de paso como la curruca mirlona y, sobre todo, una densidad increible de alcaudones comunes.

miércoles, 17 de marzo de 2010

13 de Marzo; visita a Navalcán y al Rosarito





Con previsión de buen tiempo teníamos ganas de hacer alguna excursión por algún sitio que no fuera el parque de Polvoranca, que es nuestra salvación cuando el tiempo no está asegurado o no tenemos ganas de hacer muchos kilómetros. Decidimos acerncarnos al pantano de Navalcán. De camino llamamos a Víctor, que reside en el pueblo y a quien habíamos conocido en Día de los Humedales, en Polvoranca, interesándose por la técnica del digiscoping. A pesar de que tenía compromisos para la hora de comer nos acompañó por la mañana y nos enseñó distintos lugares desde donde podíamos acceder a la orilla del pantano.
Mucha agua, bastantes pescadores pero no muchos bichos; algún cormorán, gaviotas reidoras y sombrías, grajillas y los consabidos pajarillos que siempre salvan la mañana: herrerillos, carboneros, pinzones, tarabillas, etc.
Comimos en Candeleda y por la tarde, de vuelta hacia Madrid, paramos cerca de la presa de El Rosarito. Nos entretuvimos un poco con un grupo de lúganos que bajaban a beber a un arroyuelo y más adelante, desde una zona de playa pudimos divisar un gran masa blanca entre unos carrizos que resultó ser un cisne vulgar. A su lado una gaviota se entretenía jugando con lo que parecía ser un huevo que, dada la fecha, podría ser un infecundo de la pasada temporada; lo cogía con el pico, lo dejaba caer al agua o sobre una pequeña roca que sobresalía de ésta, y volvía a coegerlo.
Los días ya se van alargando y a las seis de la tarde todavía la luz era buena y bonita. Pero había que regresar a casa...

martes, 23 de febrero de 2010

Ya están las grulla preparando su marcha






El tiempo no da respiro; sigue la lluvia y el viento. A pesar de ello, el sábado 20 de febrero planeamos una salida hacia Candeleda, en la vertiente sur de Gredos, que incluía el panta de El Rosarito. Para la ocasión habíamos quedado con Paco Ruíz y Lola, pareja entrañable a la que hacía tiempo no veíamos. El día no pudo presentarse mejor; bueno, sí, podría no haberse nublado sobre las 14h., y haber seguido con ese azul limpio que tuvo a la largo de la mañana. La sierra estaba muy nevada; como hacía muchos años que no se veía y la vista desde lejos, de toda la cadena montañosa, era espectacular.
Antes incluso de acceder a la cola del pantano empezamos a oir trompeteos de grullas y comenzamos a ver bandos y más bandos, de varios cientos de ejemplares cada uno, dar incabables tornos, cada vez a mayor altura. Se las veía nerviosas; seguro que ya presienten la hora en que emprenderán su viaje a las zonas de cría.
A nosotros nos dieron la oportunidad de contemplar sus evoluciones y tratar de sacar alguna foto decente con nuestros equipos de digiscoping.
Una excelente comida, después del acostumbrado aperitivo regado con cerveza, nos dejó el cuerpo listo para la tarde. Visitamos nuestra "jaima" para ver que seguía en pie, en espera de que esta primavera la demos "caña" fotografiando rabilargos y otros pájarillos.

domingo, 14 de febrero de 2010

Finales de enero por el río Guadarrama.





Un paseo por las orillas del río Guadarrama el sábado 30 de enero nos ofreció pocos resultados, fotográficamente hablando. Sigue la tónica de ver pocos pájaros en el campo. Nos preguntamos dónde estarán metidos. El día estuvo muy suave de temperatura y un poco nublado. Buscábamos el pico menor, pero no llegamos a verle. Salvo escuchar al pico picapinos y al trepador azul, lo único reseñable fue una pareja de reyezuelos listados que nos tuvieron entretenidos un buen rato tratando de hacerles fotos; al final, alguna salió, pero nuestros nervios quedaron deshechos de perseguirles apuntándoles con los telescopios sin llegar a verles en el visor de la cámara la mayoría de las veces. Otras, cuando ya les veías en el viso e ibas a enfocar, salían volando como si les hubiese puesto un cohete en esa parte del cuerpo que todos sabemos. No obstante, sí que pudimos hacer algunas fotos. Suárez, tiene, incluso, alguna buena en la que se puede ver a la pareja.

El día de los humedales en Polvoranca




El pasado sábado 4 de febrero se celebraba el Día de los Humedales; para tal ocasión en el Parque de Polvoranca se celebraron una serie de actos destinados a divulgar el valor natural de estos espacios y su riqueza ornitológica. El anuncio de la celebración de un "taller de Digiscoping" sirvió para congregar a varios practicantes de esta modalidad de caza fotográfica de la Naturaleza que, pertrechados con sus telescopios y sus cámaras se pusieron a disposición del público asistente, dentro de la parcela del Parque donde se levante el observatorio de aves fijos, contestando a las preguntas que se les hacía y demostrando el poder de acercamiento que con esta técnica se consigue. Seguro que más alguno de los asistente que ya practican la fotografía de la naturaleza con objetivos tradicionales, considera ya la posibilidad de adquirir un telescopio para acoplar a su réflex y obtener entre 1.200 y 1.500mm de distancia focal.
Entre los digiscopers asistentes se encontraban Baldo Carrillo, Fernando Gómez Medel, Victor Merino, Luis Suárez, José Antonio Ruiz y su mujer Lilia, y yo mismo.
Rodrigo y su mujer María José vinieron desde Toledo y seguro que no tardan en utilizar el Zeiss que tienen para hacer buenas fotos. En fin, una jornada interesante en el aspecto de la divulgación.
Después del acto un rápido recorrido por el Parque me permitió tomar algunas fotos.

domingo, 31 de enero de 2010

VISITA A MONFRANGUE








El sábado día 30 de enero prometía hacer buen tiempo; al menos, en la zona de Extremadura y Castilla-La Mancha. Así que nos propusimos aprovechar el día para quitarnos un poco el mono de campo. Después de tantos días de agua, frío y nive, ya teníamos ganas de ver el sol. Disipamos la duda eligiendo Monfragüe como punto de destino. Mi amigo Juanjo, residente en la zona, ya me había dicho que el campo estaba precioso y que los buitres parece que empezaban ya a sentir los primeros síntomas del celo.
Un café rápido en "El Nogal", a la altura de Casatejada, donde esperamos a Juanjo, y emprendimos camino a la Bazagona donde se dobla a la izquierda para adentrarse en la zona del Parque. Llegamos a La Portilla del Tietar, sobre las 10:45 de la mañana.Ya había gente observando y fotografiando frente al paredón bañado por la luz del sol. Allí nos entretuvimos practicando fotos de vuelo. Esperábamos que, en cualquier momento, apareciese la imperial, esa joya de Monfragüe. Mientras tomábamos café y porras en Alcorcón, José Antonio Ruíz, medio en broma, medio en serio, comentó que íbamos a ver de todo: la imperial, la nutria... hasta meloncillo. Pues su premonición se cumplió ya que mientras estábamos observando los buitres la nutria apareció pescando en la otra orilla. Lejos para fotografía, pero una alegría para todos los allí presentes. Y, sobre las 12,30, cuando ya íbamos a recoger el coche para continuar hacia el Salto del Gitano, un meloncillo, caminando tranquilamente por la orilla, nos alegró la mañana.
Comida rápida del plato del día en el Camping de Monfragüe, en Malpartida de Plasencia, y visita al Salto del Gitano. Nada que resaltar salvo el trasiego de buitres entre la peña y el castillo que nos permitió tomar algunas fotos más en vuelo.
De regreso, al pasar por el observatorio de La Tajadilla, vimos a tres colegas, con objetivos tradicionales y un escenario improvisado, tratando de hacer fotos a pajarillos y rabilargos a los que atraían con comida. Aunque tuvimos la tentación de participar en la fiesta desde mucho más lejos pues todos hacíamos digiscoping, no nos atrevimos a espantarles las capturas, y continuamos nuestro camino.
No hubo forma de ver al búho real en la Portilla y, como ya la luz iba bajando ostensiblemente, a las 17h. más o menos, emprendimos regreso a Madrid.

domingo, 17 de enero de 2010

El tiempo no acaba de mejorar...




Creíamos que después de Reyes el tiempo mejoraría y que nos desquitaríamos con las observaciones y las fotos de aves. Pero nos equivocábamos. Ayer, el viernes 15 de enero, convencidos de que sábado, iba a ser un día radiante, con el sol iluminando los campos húmedos (ahora sí) de La Mancha, decidimos salir a dar una vuelta por sus lagunas. Primera parada, Alcázar de San Juan. Poca cosa. Habíamos estado otra vez antes de Navidades y la laguna bullía de vida; cientos de cigueñas, grupos de grullas y gansos, cucharas, rabudos, los consabidos laguneros, etc. Pero ayer estuvo muy floja. Gracias a un grupo de flamencos, levantados por el paso muy cercano de un lagunero, salvamos el día. Os dejo unas fotos en las que estas coloridas aves trazan sus dibujos en el cielo (¡lástima que no se tratase de un cielo limpio y azul como esperábamos!).
A partir de dejar Alcázar, nada de nada. Ni en Pedro Muñoz, donde hicimos un alto para el bocata, ni en los Charcones de Miguel Esteban, ni en Villacañas vimos bichos. Seguimos preguntándonos dónde se habrán metidos todos. A ver si llega la primavera y reaparecen de nuevo.